18 de marzo de 2012

Nieves Fernández entrega su decidida Palabra de mujer

Es la misma joven escritora. Puedo verla firmar en la Plaza Mayor su primer libro, “Poemas de recreo y mochila” (BAM. Ciudad Real, 1994), realmente valioso: “El azul es el cielo envuelto en algodón./ Es el mar cuando arrastra las olas./ Es el alma dormida con sueños de juguetes.” Hermosa vida fugaz; cambiamos, pero nunca es tarde si la luz del amor está cerca.

Nieves Fernández Rodríguez (Almagro, 1958) sabe muchas cosas de las palabras y le gusta jugar siempre con ellas, niñas desnudas. Cuando las deja volar libres, nacen los libros: cuentos, poemas, relatos, artículos; inquietudes y ternura desbordada; verbos decididos que denuncian otras realidades: situaciones violentas, terribles, injustas para las mujeres. Existen en regiones primitivas y ciudades avanzadas; se repiten; las conocemos; es preciso cambiarlas; ¿por qué las ignoramos?

Un título sincero, “Palabra de mujer”, revela los ideales confiados a su nueva obra, editada por el servicio de publicaciones de la Diputación Provincial, donde reúne creaciones literarias producidas durante casi dos décadas (www.nievesfernandez.com), con bellas fotografías de Alfonso Torres y prólogo de Victoria Sobrino, Diputada responsable del Área de la Mujer: “Trata con madurez y delicadeza el entorno de la mujer desde múltiples ángulos con una perspectiva muy profunda.” (p.7).

El volumen de 183 páginas tiene doce apartados, sobre “Mujer y”: maternidad, violencia, belleza, identidad, arte, sociedad, justicia, educación, trabajo, vida en pareja, edad y ficción. Claros ejemplos de reflexiones, cultas y sencillas, ante las diferencias actuales entre hombres y mujeres. Sin olvidar malos tratos, violaciones, homicidios, recuerda derechos irrenunciables (deberes morales), que sólo se concilian igualándolos. Vivimos en una sociedad dirigida por el capitalismo más despiadado, conservador de tradiciones y leyes patriarcales. Necesitamos avanzar: “Eva habla de igualar trabajo, de equiparar sexos y libertad, y así se lo dice a todas las mujeres allí congregadas, y en especial se lo dice a Andrea, a Francisca, a Yolanda, a Viky, a Ana, a...” (p.131).

Todas las civilizaciones, regidas por dictadores o gobiernos democráticos, imponen un segundo lugar a las mujeres. Abuelas, madres, hermanas, esposas y compañeras, responsables de la familia, soportan enormes esfuerzos y no se cansan de querer a los hijos; cuidan mejor a sus parejas y demuestran talento para conseguir ejercer profesiones y destacar en cargos directivos, académicos, judiciales, públicos, etc., considerados masculinos. Tristes hombres, ¿qué sería de nosotros sin ellas? Hasta la vida les debemos: “Voy a parir amor, es lo que importa/ luego te cuidaré toda la vida/ sin esperar que me devuelvas nada.” (p.16).

3 de marzo de 2012

Grandes voces líricas rumanas

En nombre del Grupo Literario Guadiana, quiero dedicar estos apuntes a las Asociaciones Hispano-Rumanas de Ciudad Real y Castilla-La Mancha. Valedoras del conocimiento cultural entre ambos países, realizan talleres en la Biblioteca Pública, conferencias, recitales... y cada 15 de enero (su Fiesta Nacional) conmemoran al ilustre poeta Mihai Eminescu (Moldavia, 1850- Bucarest, 1889), “creador y moldeador de la lengua rumana contemporánea” (Nicolae Iorga, Historiador) y “nuestro Miguel de Cervantes” (Liviu Popa, Cónsul en Extremadura y Castilla-La Mancha).

Eminescu, decidido a forjar un solo idioma, viaja por regiones y ciudades donde perduran dialectos rumanos. En la Universidad de Viena (Facultad de Filosofía), estudia las obras de grandes escritores y filósofos: siente admiración por Schopenhauer. Instalado en Bucarest, escribe numerosos artículos y destacan sus criterios humanistas. Nombrado Redactor-Jefe del periódico “Timpul” (El Tiempo), que edita el Partido Conservador, dedica los últimos años a diseñar planes de desarrollo nacional, protegiendo las raíces culturales.

Sufre desde niño graves dolencias y su salud empeora en 1983. Es ingresado varias veces en el “Sanatorio de la Caridad” y tratado con inyecciones de mercurio. Incurable, lo trasladan un tiempo al hospital de Viena. Vuelve para morir en Bucarest, a los 39 años, el 15 junio de 1989. ¿Envenenado? ¿Víctima de un complot político? Mihai no consigue llegar al siglo XX, pero llena de luz, abre caminos para nuevas generaciones. Traducidos a 60 lenguas, sus románticos versos recogen la tradición oral de la poesía rumana y la fortalecen: “Sí, para vosotros es mi libro,/ para los corazones con alas./ ¡Ah!, dejad que os lleve/ a otro mundo en un instante.”

Apasionado seguidor de las antologías, conservo la 1ª edición bilingüe de “Poesía Rumana Contemporánea” (Barral, Barcelona, 1972), seleccionada y traducida por Darie Novaceanu, con revisión al castellano de José Manuel Caballero Bonald. Doce poetas considerados los más importantes del siglo XX: Tudor Arghezi, Lucian Blaga, Tristan Tzara, Gellu Naum, Nichita Stanescu. Hombres que sobrevivieron a dos guerras mundiales, llevaron a Rumanía el espíritu de las vanguardias (simbolismo, surrealismo, dadaísmo...) y legaron sus voces libres.

Tudor Arghezi (Bucarest, 1880-1967), “modelo de perfección idiomática”. Seguidor de Baudelaire y difusor de su "estética de la fealdad". Fundador y director de periódicos y revistas culturales. Miembro de la Academia Rumana desde 1955. Su primer libro de poemas, “Palabras adecuadas”, lo publica con 47 años: “Si lo que no puede ser visto ni oído/ fuese grato a tus ojos, sin temor,/ abandonándote al capricho de la barca,/ podrías acompañarme.”

Lucian Blaga (Transilvania, 1895-1961) asume los valores del expresionismo alemán: desnudez, indagación y síntesis. Miembro de la Academia Rumana desde 1936 y nominado para el Nobel de Literatura en 1956. A los 24 años publica “Los poemas de la luz”: “El silencio es mi sabiduría/.../ lentas gotas de luz,/ gotas de paz, caen incontenibles/ del cielo/ y se hacen de piedra dentro de mí.”

Tristan Tzara (Moinesti, 1896-París, 1963), artista siempre transgresor. En 1924 compone los “Siete manifiestos Dadá”. Cinco años más tarde, se incorpora al recién creado movimiento surrealista. Escribe todos sus libros en francés, lengua adoptiva. Publicados en revistas de Bucarest y traducidos por Novaceanu, hay nueve poemas iniciales de Tzara en rumano: “Y es todo tan oscuro que solamente las palabras son la luz.”

Gellu Naum (Bucarest, 1915-2001), poeta, novelista, dramaturgo, fundador del grupo surrealista rumano. Licenciado en Filosofía, obtiene el título de Doctor en la Universidad de París. Publica con 21 años su primer libro de poemas, “El viajero incendiario”: “Calentaba su lengua al sol/ se quedaba con el dedo pequeño en la tierra hasta que daba flores.”

Nichita Stanescu (Ploiesti, 1933-Bucarest, 1983), representante de la nueva generación de escritores rumanos. En Bucarest (1960) lo nombran redactor de “Gaceta literaria” y publica su poemario “El sentido del amor”. Fue nominado para el Premio Nobel de Literatura: “Cojo las palabras y las ahogo en el mar,/ llamo a la luna y la hago salir, la cambio/ en un inmenso amor.”

Darie Novaceanu (Crasna, 1937), poeta, escritor, hispanista y traductor rumano. El primer introductor en Rumanía de Góngora, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, García Lorca (ventanadedarie.blogspot.com). Miembro de la Real Academia Española desde 1984. Reside en Madrid, donde continúa sus estudios sobre “Poesía rumana contemporánea” (Verbum, Madrid, 2004), sumando valiosos autores a los maestros antologados en 1972: “Tan solo el que ha recorrido el mundo a pie/ sabe el precio del agua y de la sombra./ Una semilla de luz líquida sobre los labios/ y la mano de sombra del árbol/ acariciándote la frente./ La eternidad no puede ser más cara.”

26 de enero de 2012

Peregrino de sueños


Horizontes luminosos en la poesía de Elisabeth Porrero Vozmediano.


Ciudad Real, 20 de enero. Residencia universitaria Santo Tomás de Villanueva. El salón tiene 120 sillas y ponen 25 más, pero siguen llegando familiares, compañeros, alumnos, amigos, poetas de diferentes pueblos de la provincia y Madrid, para acompañar a Elisabeth Porrero en la presentación de su primer libro, “Peregrino de sueños”, nº 81 de la colección literaria Ojo de Pez (BAM, 2012), junto a la escritora Juana Pinés y Ángel Caballero, vicepresidente 1º de la Diputación Provincial y responsable de la Biblioteca de Autores Manchegos.

Ángel Caballero, también sorprendido: “Es el primer libro que presenta la BAM en 2012 y quiero felicitar a Elisabeth por abarrotar el salón de personas amantes de buena poesía. En un año difícil para todos, compruebo que los poetas estáis unidos.” Explicó que esta obra había sido seleccionada entre notables poemarios, “por la calidad literaria y dimensión espiritual de sus versos, desde el origen hasta el final de un peregrinaje lleno de aventuras.”

Juana Pinés (incluida en la dedicatoria del libro), recordó la llegada de Elisabeth al Grupo Literario Guadiana: “Quería ser poeta, me dijo. La invitamos a nuestras tertulias, donde la palabra no tiene fronteras y los estilos poéticos saben convivir. Juana destacó sueños y viajes compartidos: “Aquí retornan, puros, en estos poemas caminantes que son al mismo tiempo geografía interior y sentido de la vida.”


Elisabeth Porrero Vozmediano (Ciudad Real, 1977) es Licenciada en Ingeniería Química y trabaja como profesora de Tecnología. Escribe desde los 6 años. Entre poesía y prosa, ha conseguido 30 premios a nivel provincial y nacional. Componente del Grupo Literario Guadiana y del consejo de redacción de la revista “Manxa”.
Colabora en “Cal y Canto” (Manzanares) y “La hoja azul en blanco” (Alcorcón). Realiza recitales por la provincia de Ciudad Real, Toledo y Madrid. Publica artículos en el diario La Tribuna.

Figura en tres antologías: “Homenaje al Quijote” (Grupo Literario Guadiana. Ciudad Real. 2002), “Inmaduros 26” (Jóvenes Poetas de Castilla-La Mancha. Jesús Maroto. Toledo. 2007) y “Antología Rota” (Grupo Literario Guadiana. Esteban Rodríguez. Ayuntamiento de Ciudad Real. 2007). Ha participado en los “Encuentros Oretania de Poetas” y sus volúmenes “La Palabra ante todo” (2009), “Gotas de
esperanza” (2010) y “Palabra de Amor” (2011).

En su brillante prólogo, Pedro Antonio González Moreno considera la voz de Elisabeth: “de las llamadas a protagonizar, tarde o temprano, un relevo generacional en la lírica de nuestra provincia/.../ nuevos planteamientos estéticos y formales, más o menos inconformistas, deben romper con la lírica de las promociones anteriores.” Nuestro paisano puntualiza que, por varias razones: “La nueva promoción poética, joven y renovadora, no acaba de cristalizar.” (p.9)

El poeta, escritor y crítico literario, conduce al lector con maestría por este primer libro. Encuentra madurez, dominio del lenguaje, románticas cosechas y lecciones valiosas recogidas en los caminos que su ternura recorre: ruinas gloriosas, desiertos, oscuridad, injusticias, niños solitarios, insaciable sed, oasis de esperanza:
“Temas y signos, todos ellos, que aparecen entrelazados en este libro como formando parte de la única tarea del peregrino: la de seguir caminando.” (p.15)

“Peregrino de sueños” invita a conocer otros ámbitos, poblaciones, culturas..., apasionantes escenas atesoradas en la memoria y convertidas en paisajes interiores. Treinta y dos poemas de musicales versos libres, donde crecen luminosos ideales a cada paso del camino: “Enmudecen las cosas/ pidiéndonos a gritos/ que restauremos su verdad más pura/ y sus nombres desnudos/ les mostrarán de nuevo
en los espejos/ sus verdaderos rostros.” (p.49)



Elisabeth Porrero comparte su lírico caminar por significativas ciudades: Londres, Berlín, Lisboa, Estambul, Roma..., y la mochila siempre cargada de mágicos sueños, palabras desnudas que saben combinar tradición y renovación, espacios y tiempos afectivos, buscando mundos olvidados. Amor verdadero, días y noches de laborioso aprendizaje, profundas experiencias, inquietud ante fragilidad y muerte, descritos en su cuaderno de bitácora: “Tu voz es la derrota de todos los olvidos,/ la roca que resiste/ el asedio de tantas erosiones/ o el punto de partida al que volver/ tras regresar de tanto viaje en vano.” (p.21)

Querida Elisabeth, peregrino de sueños, nostalgias, ausencias..., deseo que tu corazón camine por esta vida sembrando nueva luz con sus versos seductores y capaces de decir cómo nos ven unos ojos humanos.

11 de enero de 2012

Volcán de los deseos

José Antonio Valle Alonso publica su décimo libro de poemas, Volcán de los deseos.

En la entrega de premios del certamen anual que convoca el Grupo Literario “Guadiana” (12-XI-2011), conocimos al poeta José Antonio Valle Alonso, premiado con su obra titulada “Un jardín en las nubes”. A Natividad Cepeda le fue concedido el 2º premio, por “Evasión”. Ambos poemas serán publicados en el próximo nº XLIV (2ª Época) de la revista “Manxa”.

José Antonio Valle Alonso nace en Villamor de los Escuderos (Zamora) y, tras haber vivido en París el inolvidable “Mayo del 68”, reside desde 1977 en Valladolid, donde forma parte de los grupos “Sarmiento” y “Juan de Baños”. Autor de diez libros, dos editados en París y los siguientes en Valladolid: Luz y tinieblas (1976), Marchito rosal (1979), La soledad (1987), Hacia la luz desnuda (1994), Primavera íntima (1997), Bajo el puente de Cronos (1999), Alondras en el páramo del tiempo (2001), La espiral del sueño (2006), Temblor de sombras (2011) y Volcán de los deseos (2011).


Ganador de destacados certámenes poéticos, figura en varias antologías y los volúmenes: “Homenaje a Hugo Mujica” (XIV Encuentro de Poetas Iberoamericanos. Salamanca, 2011) y “Los poetas y Dios” (VII Encuentro Internacional. León, 2011). Ha participado en tres obras colectivas editadas en Palencia por la tertulia “El Saloncillo”: “A propósito de octubre” (1996), “Hojas de luz” (2001) y “Veinte otoños” (2006).

Pasiones literarias, afectos compartidos en grupos, tertulias, recitales.... Araceli Sagüillo tiene palabras fraternales para “Volcán de los deseos”: “Claridad y sencillez desvelo /.../ y me adentro en su lectura y percibo su manera lírica de concebir la vida. Este poeta, sin poesía, nunca lograría ser feliz.” (p.7) Un lírico preludio, más 43 sonetos blancos, 7 prosas poéticas y 4 romances, con esta cita de Quevedo: “¡Oh monte, emulación de mis gemidos,/ pues yo en el corazón y tú en las cuevas,/ callamos los volcanes florecidos!” (p.13)

José Antonio Valle, servidor de palabras que no conocen el miedo ni saben mentir, tuvo a bien enviarme su nuevo libro de poemas, tributo al amor poblado de bellas imágenes, ojos, labios, cuerpos, almas capaces de volar sin tener alas: “Donde podamos ser donde el olvido,/ donde el amor eternamente queda/ en la absoluta levedad del tiempo/ más allá de la estela de los astros.” (p.53)

Pablo Neruda dijo de sus blancos y renovadores “Cien sonetos de amor” (1959): “Son de madera, catorce versos de arte mayor (endecasílabos, alejandrinos, etc.) sin rima.” Me gusta la pureza del soneto clásico, pero muchos poetas actuales usan este estilo, donde no se ciñen a rimas fáciles o ripiosas. Recuerdo que mi tío José Pastor (colaboró en LANZA) me reveló no hacía falta molestar a las pobres neuronas, pues junto a las obras completas de Gª Lorca y de la misma editorial (Aguilar, 1946), tenía un enorme tomo de Pascual Bloise cuyo título me sorprendió, “Diccionario de la Rima”, precedido por un “Tratado de Versificación” y todas las posibles combinaciones de rimas castellanas.

Amor, necesario para superar las amarguras que nos invaden: realidad y deseo. El poeta da la mano al amor -lazarillo de luz- para no perderse, desesperadamente solo, en un mundo de sombras y tigres al acecho. La poesía pone alas en los labios de José Antonio y siempre lo salva de caer al abismo. Siente cosas esenciales, ocultas en silencio, detrás de las palabras: “Y te sé en el silencio de las cosas/ a mi lado, aquí en estos versos/ tuyos, ahora que están viendo la luz.” (p.33)

Amor y poesía, ¡bendita locura! León Felipe, también zamorano, en el exilio reclamaba nobles ideales poéticos: “Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. Se murió aquel manchego, aquel estrafalario fantasma del desierto y… ni en España hay locos. Todo el mundo está cuerdo, terrible, monstruosamente cuerdo.”

José Antonio Valle Alonso visitó Ciudad Real, acompañado por una de sus hijas. Sabe bien que por La Mancha siguen existiendo quijotes y dulcineas, idénticos a los descritos en sus versos visionarios: “...amor, para tenerte/ dentro de mí, la sangre desgarrada,/ lava viva, volcán de los deseos/ de este insomnio de mares encendidos.” (p.63)

4 de enero de 2012

El rayo que no cesa

Clausura de la gira de la Conferencia-recital El rayo que no cesa, con motivo del centenario del nacimiento del poeta Miguel Hernández.
Intervienen el escritor Esteban Rodríguez y los poetas Presen Pérez y José María González Ortega.
Museo-Convento de la Merced, Ciudad Real 2010.
Vídeo: Jesús Pérez González
Organiza: Diputación de Ciudad Real.